Los precios al consumidor en China cayeron un 0,4% interanual en agosto de 2025, tras permanecer sin cambios el mes anterior y frente a la expectativa de mercado de una caída del 0,2%. Fue la quinta vez en el año que se registró deflación en el consumo y el ritmo más acusado desde febrero.
Los precios de los alimentos se desplomaron (-4,3% vs -1,6% en julio), marcando la mayor caída en casi cuatro años, con descensos generalizados en varias categorías y una caída más pronunciada en la carne de cerdo, debido a la amplia oferta, menores costes de producción y débil demanda.
En contraste, la inflación de los productos no alimenticios se aceleró (0,5% vs 0,3%), apoyada por las subvenciones de Pekín al consumo, con incrementos en vivienda (0,1% vs 0,1%), ropa (1,8% vs 1,7%), sanidad (0,9% vs 0,5%) y educación (1,0% vs 0,9%). Mientras tanto, los costes de transporte siguieron cayendo pero a un ritmo más moderado (-2,4% vs -3,1%).
La inflación subyacente, que excluye alimentos y energía, aumentó un 0,9% interanual, el nivel más alto en 18 meses, tras un alza del 0,8% en julio. En términos mensuales, el IPC se mantuvo sin cambios, por debajo de la previsión de +0,1%, después de un incremento del 0,4% en julio.






