El superávit comercial de China se situó en 98.240 millones de dólares en julio de 2025, por debajo de las expectativas del mercado, que apuntaban a 105.000 millones de dólares, aunque por encima de los 85.270 millones registrados en el mismo mes del año anterior, ya que las exportaciones siguieron superando a las importaciones.

Las exportaciones crecieron un 7,2% interanual, superando las previsiones de un aumento del 5,4% y acelerando desde el 5,8% de junio, impulsadas por un alivio temporal de las presiones arancelarias, lo que ha elevado las expectativas de una posible extensión de la tregua comercial entre EE. UU. y China. Por su parte, las importaciones aumentaron inesperadamente un 4,1%, desafiando las previsiones de una caída del 1,0% y mejorando el avance del 1,1% registrado en junio.

El superávit comercial de China con EE. UU. cayó a 23.740 millones de dólares en julio, frente a los 26.570 millones de junio, ya que tanto las exportaciones como las importaciones entre ambos países disminuyeron, con caídas del 21,7% y 18,9%, respectivamente.

Las exportaciones de China al sudeste asiático, que en cambio han seguido creciendo a tasas de dos dígitos en los últimos meses, han sido objeto de escrutinio por el llamado “transbordo” de mercancías a través de terceros países antes de llegar a su destino final. De hecho, para encontrar el ejemplo más claro de cómo China elude los aranceles estadounidenses, basta con mirar las exportaciones chinas a Vietnam (un centro de transbordo regional), que luego reenvía los productos chinos a Estados Unidos.




