Estabamos en una situación de relativa calma en la renta variable, aunque observando cómo la renta fija advertía que algo no iba del todo bien. Por el lado de los aranceles las acciones descuentan un escenario idílico tras la reducción de aranceles con China del domingo pasado… Sin embargo, una vez situados en ese punto, no había mejores noticias que contar, todas, aunque fueran acuerdos iban a ir en la dirección de una mayor tasa arancelaría… ¡Había que esperar malas noticias!
Y así fue: A las 7:20 a. m. ET, Trump publicó en Truth Social que, salvo que los iPhones vendidos en EE. UU. también se fabriquen allí, Apple deberá pagar un arancel del 25 %. La reacción fue inmediata: AAPL cayó 10 dólares hasta los 193 $, perdiendo más del 4 % y decenas de miles de millones en valor de mercado. Pero Trump no terminó ahí. Veinticinco minutos después, a las 7:45 a. m. ET, volvió a publicar, esta vez amenazando con un arancel del 50 % a todos los productos de la Unión Europea, salvo que se fabriquen en EE.UU, a partir del 1 de junio de 2025. Este segundo golpe se dio después de reportes nocturnos que indicaban que las negociaciones comerciales entre EEUU y la UE estaban estancadas. Trump justificó su posición acusando a Europa de imponer barreras comerciales, manipulaciones monetarias, impuestos desproporcionados, y demandas injustas a empresas estadounidenses, citando un “déficit comercial de más de 250 millones de dólares” , por cierto, un error, ya que la cifra en realidad supera los 250 mil millones.
El resultado:
- Futuros del S&P 500 cayeron 100 puntos en minutos.
- Rendimientos de bonos, euro, acciones europeas, crudo y bitcoin cayeron con fuerza.
- El oro subió, beneficiado por su papel de refugio.
- El VIX (índice de volatilidad) volvió a niveles anteriores al Día de la Liberación.
Hoy no hay datos macro que pueda afectar a los mercados, pero si que hablará Bessent a las 11:30 ET en Bloomberg TV… ¿Salvará los muebles?
Dice Timiraos:
Los asesores de Trump han ofrecido diversas justificaciones o declaraciones condicionales para enmarcar sus anuncios de aranceles, pero las amenazas arancelarias posteriores están echando por tierra esas racionalizaciones a posteriori.
El 2 de abril, por ejemplo, Bessent sugirió que los aranceles del Día de la Liberación representarían el punto máximo para las posibles tasas arancelarias, siempre que los países no tomaran represalias.
Más tarde, cuando los aranceles a China se elevaron a entre el 54 % y el 145 %, los asesores sugirieron que el objetivo de los aranceles era aislar a China.
Las tasas arancelarias del 50 % sobre la Unión Europea contradicen tanto la idea de que las tasas anunciadas previamente son un techo (condicionado a la ausencia de represalias), como que el objetivo principal de la política arancelaria sea aislar a China, ya que esto implicaría mayores aumentos arancelarios sobre Europa que sobre China.
“Escalar para desescalar” bien podría ser parte de la estrategia aquí, a costa de socavar por completo las racionalizaciones anteriores del despliegue arancelario.
Bessent no ha podido ni esperarse a la hora programada para hablar, volvemos al descontrol TOTAL:
– Trump cree que las propuestas de la UE no han sido de buena calidad.- Le gustaría que Apple ayudara a EE. UU. a mejorar la cadena de suministro de semiconductores. – Trump está intentando recuperar la manufactura de precisión en EE. UU. – Afirma que EE. UU. está “muy avanzado” con India y países asiáticos. – La mayoría de los países están negociando de buena fe, excepto la UE. – Estos acuerdos están avanzando rápidamente. Veremos más acuerdos anunciados en un periodo de 90 días.





