La tasa de inflación anual en Estados Unidos bajó al 4,9% en abril de 2023, la más baja desde abril de 2021, desde el 5% de marzo y por debajo de las previsiones del 5%.
Los precios de los alimentos crecieron a un ritmo más lento (7,7% frente a 8,5% en marzo) y el coste de la energía cayó (-5,1% frente a -6,4%), en concreto la gasolina (-12,2%) y el fuelóleo (-20,2%).
Asimismo, el shelter (coste de la vivienda), que representa más del 30% de la cesta total del IPC, se desaceleró por primera vez en dos años (8,1% vs 8,2%).
Al mismo tiempo, los precios de los automóviles y camiones usados volvieron a bajar (-6,6% frente a -11,6%).
En comparación con el mes anterior, el IPC subió un 0,4%, mucho más que el 0,1% de marzo, pero a la altura de las expectativas del mercado.
La tasa de inflación interanual de los precios de consumo subyacentes en Estados Unidos, que excluye elementos volátiles como los alimentos y la energía, bajó hasta el 5,5% en abril de 2023, tal y como se esperaba, desde el 5,6% del mes anterior, en medio de un descenso del coste de los alquileres.
El índice de la vivienda fue el que más contribuyó al aumento mensual de todos los artículos… La inflación subyacente (sin alquileres ni vivienda) es inesperadamente baja: sólo un 0,1% intermensual, un 5,1% interanual.





