El Banco de Japón (BoJ) mantuvo por unanimidad su tipo de interés a corto plazo en el -0,1% y el de los bonos a 10 años en torno al 0% en su última reunión del año, tal y como se esperaba. El banco central también mantuvo sin cambios la banda superior flexible del 1,0% fijada para el rendimiento de la deuda pública a largo plazo.
El consejo afirmó que continuará pacientemente con la relajación monetaria en medio de una incertidumbre extremadamente elevada dentro y fuera del país. También mencionó que los responsables políticos responderán a la evolución de la actividad económica y los precios, así como a las condiciones financieras. Con ello, el BoJ pretende alcanzar de forma sostenible un objetivo de estabilidad de precios del 2%, acompañado de subidas salariales. El comité reiteró que no dudará en adoptar medidas de flexibilización adicionales en caso necesario.
Recientemente, el gobernador del banco central, Kazuo Ueda, declaró que los aumentos salariales se han quedado rezagados con respecto a la subida de los precios y que es posible que no se mantenga el nivel de inflación fijado como objetivo.






