En un paper muy interesante Bank of America es lo que comenta.
Hasta ahora vivíamos en un mercado que tenía muy claro que ante cualquier caída subida de tono, la FED intervendría para calmar los ánimos. Y con razón. Porque es lo que lleva haciendo bastante tiempo, hasta llegar a causar que algunos inversores de nueva hornada, piensen que este es un negocio donde el riesgo no existe. Nada más lejos de la realidad, no hay ningún otro rincón del planeta donde el riesgo sea algo a tener más en cuenta que los mercados financieros.
Pues bien, Bank of America comenta que se están dando una serie de circunstancias que causarían que en esta ocasión si ahora llegara una caída grave, la FED tardara mucho más que de costumbre en reaccionar. En suma que el nivel del SP 500 por debajo para reaccionar posiblemente en esta ocasión esté muy bajo.
Vean esta cita:
El impulso se ha desvanecido este otoño, y la confianza de los inversores en la compra de la caída puede seguir disminuyendo cuanto más persista esta acción de precios lateral. A falta de compradores proactivos, es posible que el mercado, por primera vez desde la crisis de Covid, tenga que poner a prueba la opción de venta de la Fed en la próxima oleada de ventas. Pero con el tapering en la agenda, el riesgo es que el precio de la opción de venta de la Fed sea más bajo de lo que el mercado anticipa, ya que (i) las valoraciones y los rendimientos de la renta variable se han acelerado hasta los extremos después de Covid, (ii) el mercado de bonos está proyectando que es necesario un endurecimiento y (iii) los riesgos de que la inflación se dispare son cada vez más reales, con los niveles de inflación a 5 años muy por encima de cualquier nivel presenciado durante el ciclo de taper/apretamiento de 2014-2018. Como resultado, la Fed puede estar menos dispuesta a desviarse tan fácilmente de los planes de tapering y volver a convencer al mercado como durante el último ciclo, lo que aumenta aún más los riesgos. Quizá las malas noticias (el retraso de la Fed) sean las mejores que pueda desear la renta variable.
También es interesante esta otra cita:
Por ejemplo, el taper tantrum de 2013 se dejó sentir con diferencia en los mercados de renta fija (Recuadro 10), mientras que tanto los umbrales de inflación como las subidas de tipos previstas cayeron bruscamente a medida que Powell subía los tipos hasta la segunda mitad de 2018 (Recuadro 9), lo que indicaba que dudaban de que estuviera en el camino correcto.
Hoy, por el contrario, los tipos implícitos en los futuros del eurodólar y los umbrales de inflación están subiendo en línea con un ciclo ininterrumpido de subidas por delante (Gráfico 9), mientras que la volatilidad de los tipos se ha mantenido moderada a través de la última subida de los rendimientos a largo plazo (a diferencia de la efímera venta de bonos del Tesoro del 1T21; Gráfico 10). Este comportamiento de los precios probablemente eleva el listón de la Fed para cambiar fácilmente de rumbo si continúa la debilidad de la renta variable, lo que pone en tela de juicio dónde se encuentra el punto de venta de la Fed.
Y terminamos con un gráfico muy interesante que aparece en este mismo paper, sobre cosas que pasaron en el período estanflacionista de los 70.






