En su nota de hoy el analista quant estrella de Nomura hace especial mención al terremoto que se produjo ayer en el mundo cuantitativo y en el mundo de manos fuertes por el fuerte aplanamiento de la curva de tipos y por el subidón de los bonos de parte más larga de la curva de tipos.
Comenta McElligott que causó un enorme cierre de cortos masivo que no ha quedado indiferente para las bolsas. Las reglas cambian tras este tsunami en los bonos.
Que además se ha complicado más aún tras ver esta noche el nuevo tono de dureza desde Australia.
Los CTAs están cerrando cortos en bonos igualmente de forma masiva.
Traduzco lo mejor que puedo en esta cita:
El impacto del cierre de cortos de los bonos soberanos y el aplanamiento de la curva de rendimiento ha dejado una fuerte marca en la renta variable, pero no en el nivel de precios o volatilidad de los índices, sino en las primas de riesgo habituales de los factores y en el espacio temático, ya que el aplanamiento de los bonos se ha traducido en una reducción de lo que se había convertido en popular (y en ganadores del último año) en los factores sensibles a la economía (“Apalancamiento”, “Valor cíclico”, “Interés corto”, “Valor defensivo”) en las expectativas de una venta de bonos impulsada por la inflación este mes… y, en cambio, ha supuesto un gran catalizador de impulso macro a los factores proxy de Bonos / Duración (“Tamaño”, “Bajo Riesgo”, “Riesgo de Aglomeración de HF”, “Calidad”, “Crecimiento”) que habían quedado muy subexpuestos en EPS (los grandes datos de PB del Banco de esta semana hablan de 0. 0% de propiedad en Sec Growth / Mega-Cap Tech / FAAMG etc)
En suma que a partir de ahora, tecnología y valores de calidad lo tienen mucho mejor que los cíclicos e incluso que los defensivos.
No debemos perder la estela de lo que marcan los bonos. Un mercado donde los particulares son muy minoritarios y por lo tanto no influye tanto la psicología, el FOMO y ese tipo de cosas.





