La inflación en el Reino Unido cayó al 8,7% interanual en abril de 2023, la más baja desde marzo de 2022, debido a una fuerte desaceleración de los precios de la electricidad y el gas.
Aun así, la tasa de inflación superó las expectativas del mercado del 8,2% y se mantuvo muy por encima del objetivo del Banco de Inglaterra del 2,0%.
La inflación de la vivienda y los servicios públicos bajó al 12,3% desde el 26,1% de marzo, con un aumento del coste de la electricidad, el gas y otros combustibles del 24,3%, frente al 85,6% del mes anterior.
Los precios también han avanzado a un ritmo más lento para restaurantes y hoteles (10,2% frente a 11,3%) y muebles, equipamiento del hogar y mantenimiento (7,5% frente a 8,0%).
Por su parte, la inflación de los alimentos y las bebidas no alcohólicas se mantuvo cerca del récord de marzo (19,0% frente a 19,1%), mientras que el coste del transporte se aceleró (1,5% frente a 0,8%), el ocio y la cultura (6,3% frente a 4,6%) y los bienes y servicios diversos (6,8% frente a 6,7%).
El tipo básico, que excluye alimentos y energía, subió al 6,8%, el más alto desde marzo de 1992 y por encima de las previsiones del 6,2%.
En el gráfico podéis ver el IPC de todos los países del G7.

En Reino Unido, se usa una medida para medir el IPC llamada IPCH, el índice de precios al consumidor, incluidos los costos de vivienda de los ocupantes propietarios. Este dato se encuentra en 7,8% y estos son sus componentes:





