El índice ISM de servicios cayó inesperadamente a 50,1 en julio de 2025 desde 50,8 en junio, por debajo de las previsiones de 51,5. La lectura muestra que el sector servicios prácticamente se estancó, con factores estacionales y climáticos afectando negativamente a la actividad empresarial.

Se observó una desaceleración en la actividad empresarial/producción (52,6 frente a 54,2), nuevos pedidos (50,3 frente a 51,3) e inventarios (51,8 frente a 52,7). Además, las presiones sobre los precios se intensificaron hasta su nivel más alto desde octubre de 2022 (69,9 frente a 67,5), siendo el tema más mencionado por los participantes de la encuesta el impacto relacionado con los aranceles, especialmente en materias primas. Por otro lado, el empleo cayó con mayor fuerza (46,4 frente a 47,2) y se mantuvo en territorio de contracción por segundo mes consecutivo y por cuarta vez en los últimos cinco meses. La acumulación de pedidos siguió disminuyendo (44,3 frente a 42,4) y las entregas de los proveedores se ralentizaron (51 frente a 50,3).
Mientras tanto, tanto las nuevas exportaciones (47,9 frente a 51,1) como las importaciones (45,9 frente a 51,7) pasaron de expansión a contracción, lo que indica que las tensiones arancelarias están afectando al comercio global.




