Consideran que el mercado en este momento se mueve en una dispersión extrema. Ya hemos comentado en muchas ocasiones en estos días, que son pocos valores los que mueven mercado de verdad, mientras se les atiza a otros.
Uno de los principales damnificados son los valores de beta alta. Recuerdo que tener la beta alta significa que el valor es más reactivo que el índice en que está. Por ejemplo si el índice sube, sube más y si baja el índice el valor baja más.
Vean esta cita:
Los bancos centrales, Omicron, el menor rendimiento de los fondos L/S, el desapalancamiento forzoso, la escasa liquidez de final de año y el sentimiento generalizado de bajada han dado lugar a una dispersión extrema de los valores y a una concentración récord dentro de la renta variable (véanse las figuras 1 y 2). Los inversores se han desprendido precipitadamente de los valores de alta beta y han vuelto a pagar primas récord por los valores de baja volatilidad (Figura 3 y Figura 25). Si bien la rotación hacia estos “pseudobonos” (es decir, megacapitalizaciones seguras) ha contribuido a anclar el S&P 500 cerca de nuestro objetivo de precio para 2021 de 4.700, ha contribuido a una fuerte reducción del riesgo y a un auténtico mercado bajista en los valores de alta beta a ambos lados del Atlántico.
Y esta reflexión me ha gustado mucho, porque refleja la realidad, Los índices nos dan una imagen distorsionada por completo de la realidad. Pero en el fondo del mercado amplio ha habido una corrección muy dura, pero mucho. Vean esta cita:
En particular, fuera de los 10 grandes valores de EE.UU., los descensos de la renta variable y la reducción de los múltiplos han sido graves. El Russell 3000 bajó sólo un -4% y el Nasdaq Composite un -7% desde los máximos de los últimos 12 meses.
Sin embargo, la caída media de los componentes de estos índices fue del -28% y del -38%, respectivamente (véase el gráfico 10). Algunos sostienen que este comportamiento de los precios es un presagio de una dinámica de fin de ciclo o, al menos, de una corrección del mercado del 10-20% dentro del ciclo. En nuestra opinión, no se dan las condiciones para una gran venta en este momento, dado el ya bajo posicionamiento de los inversores, las recompras récord, los limitados amplificadores sistemáticos y las estacionales positivas de enero; véase Short Squeeze Rally.

Estiman que el momento actual es muy bueno para ir tomando posiciones en valores de alta beta y que el dinero saldrá pronto de los valores de baja volatilidad que empiezan a estar en su opinión muy saturados. Veamos una última cita:
Teniendo en cuenta lo anterior, consideramos que la configuración actual es muy atractiva para los valores de alta beta, haciendo hincapié en ambos lados de la barra: (1) en el lado del Valor/Cíclico, en particular, los valores de reapertura (como Viajes, Ocio, Hostelería, Experiencias) y Energía; (2) en el lado del Crecimiento Secular varios segmentos de Alta Beta (como pagos, comercio electrónico, juegos, ciberseguridad, biotecnología) ya han experimentado una importante reducción de los múltiplos (es decir, entre un -30% y un -70%), aunque los fundamentos de muchos de estos temas permanecen intactos, con un fuerte crecimiento secular continuado y un gran tamaño de mercado direccionable.
El análisis histórico (más de 30 años) muestra que el mayor rendimiento de los valores de alta beta tiende a producirse en enero (es decir, cosecha de pérdidas fiscales, pesca de fondo de los inversores, etc.); véase la figura 5.
José Luis Cárpatos





