La tasa de inflación de precios al consumidor en la Eurozona creció al 2.4% interanual en marzo de 2024, igualando el mínimo de 28 meses de noviembre y quedando por debajo de las expectativas del mercado del 2.6%.

La tasa subyacente, que excluye los precios volátiles de alimentos y energía, también se enfrió al 2.9%, su punto más bajo desde febrero de 2022 y por debajo de las previsiones del 3.0%.

Los precios de la energía registraron una caída del 1.8% (frente al -3.7% en febrero), mientras que el ritmo de aumento de los precios se moderó para alimentos, alcohol y tabaco (2.7% frente al 3.9%) y bienes industriales no energéticos (1.1% frente al 1.6%).
Por otro lado, la inflación de servicios se mantuvo estable en el 4.0%, aunque es el nivel más bajo en 4 meses, sigue estando aquí esa “última milla” tan dificil de devolver al objetivo.




