Aunque no ha sido un único sentido a la baja, los rebotes intradía se han desvanecido en nuevos mínimos. Esa es una señal lo suficientemente clara para que los operadores a corto plazo vean que están posicionados en un activo en declive. Y aunque las nóminas no agrícolas no cumplieron los pronósticos, la Fed no se desviará de su camino hacia una política más estricta. La caída desde el pico de noviembre para los futuros de S&P está comenzando a parecer el punto de inflexión en una larga marcha a la baja, que marcará el ritmo para un mercado bajista global el próximo año. Gráfico:






