El producto interior bruto de Alemania se mantuvo sin cambios en el primer trimestre de 2023, tras una contracción revisada del 0,5% en el anterior periodo de tres meses e incumpliendo las expectativas del mercado de una expansión del 0,2%, según mostró una estimación preliminar.

Tanto el consumo de los hogares como el gasto público disminuyeron a principios de año, ya que la inflación persistentemente alta y los mayores costes de endeudamiento afectaron a la demanda en la mayor economía de Europa.
Por el contrario, aumentaron la formación de capital y las exportaciones. En términos anuales, el PIB bajó un 0,1%, el primer periodo de contracción en dos años.
Cualquier revisión a la baja en los próximos meses, haría a Alemania entrar en recesión, ya que serían necesarios dos trimestres consecutivos a la baja. Uno ya lo tenemos y este posible segundo, tendrá revisiones.
A diferencia de los países como España e Italia, en los que el PIB sorprendió al alza.
Por otro lado, en Alemana la tasa de paro se situó en el 5,6% en abril de 2023, sin cambios respecto al máximo de 20 meses del mes anterior y en línea con las expectativas del mercado, con un aumento del número de desempleados de 24.000 personas, hasta los 2,567 millones.




