La reunión del FOMC de septiembre 2025 llega con una expectativa clara: el mercado da por descontado que la Reserva Federal recortará su tipo de interés de referencia en 25 puntos básicos, situando la horquilla en 4,00% – 4,25%. Según una encuesta reciente, 105 de 107 analistas anticipan este movimiento, mientras que solo dos prevén un recorte más agresivo de 50 pb.
División interna y posibles disensos
Aunque el consenso es amplio, la atención estará puesta en el reparto de votos. Los miembros más dovish, como Waller, Bowman y Miran, podrían pedir un recorte superior a 25 pb. Al mismo tiempo, algunos más cautos —Musalem, Schmid y Goolsbee— mostraron dudas antes del periodo de silencio, insistiendo en esperar más datos antes de apoyar una bajada.
Desde JPMorgan se espera que la Fed evite comprometerse explícitamente a más recortes, manteniendo su tradicional enfoque data dependent. No obstante, la descripción de la economía podría suavizarse, especialmente en lo referente al mercado laboral, tras los débiles informes de empleo de julio y agosto y las fuertes revisiones a la baja en las nóminas no agrícolas.
La posibilidad de un disenso múltiple también está sobre la mesa. Algunos analistas contemplan incluso un escenario inédito de hasta cuatro posturas distintas: mantener tipos, recorte de 25 pb, recorte de 50 pb e incluso una subida simbólica.
Contexto macro: empleo débil e inflación presionada por aranceles
El presidente de la Fed, Jerome Powell, ya abrió la puerta a un recorte en su discurso de Jackson Hole, tras un informe laboral de julio que reflejó una revisión neta de -258.000 empleos. El dato de agosto, igualmente débil, consolidó la expectativa de bajada.
Además, las revisiones preliminares del BLS han eliminado 911.000 empleos del recuento del último año, pintando un cuadro mucho más frágil del mercado laboral de lo que se pensaba. En este contexto, varios miembros de la Fed han señalado que el riesgo a la baja en el empleo se ha intensificado, justificando un giro más acomodaticio.
En cuanto a la inflación, la narrativa oficial sigue siendo que permanece “algo elevada”, pero con presiones temporales derivadas de los aranceles. El debate entre halcones y palomas ahora se centra en si estos efectos serán transitorios o persistentes.
¿Primer paso de una serie de recortes?
La gran incógnita es si la Fed comunicará que este movimiento es el inicio de una serie consecutiva de recortes —los llamados insurance cuts— o si mantendrá abierta la puerta a actuar según evolucionen los datos. Históricamente, los recortes de seguro han venido agrupados, no espaciados.
Goldman Sachs espera tres recortes en 2025 y dos más en 2026, mientras que JPMorgan proyecta tres recortes consecutivos entre octubre 2025 y enero 2026.
Lo que se espera del comunicado
Según Morgan Stanley, el comunicado del FOMC probablemente:
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Reconozca que el crecimiento se moderó en la primera mitad del año.
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Suavice la valoración del mercado laboral, pasando de “sólido” a “el crecimiento del empleo se ha desacelerado”.
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Mantenga que la inflación sigue “algo elevada”, con mención a los aranceles.
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Introduzca la idea de que los riesgos a la baja en el empleo han aumentado, justificando el recorte.
El factor político
La reunión llega en un clima de presión política. El presidente Donald Trump ha insistido en recortes de tipos “más agresivos” y ha nombrado recientemente a Stephen Miran como nuevo miembro con derecho a voto en el FOMC, alineado con su visión. La independencia de la Fed será, previsiblemente, un tema candente en la rueda de prensa de Powell.
Conclusión
El recorte de 25 pb en septiembre parece prácticamente seguro. La cuestión no es si la Fed recortará, sino cómo comunicará el camino futuro. Si Powell da a entender que la decisión busca proteger el empleo, los inversores podrían interpretarlo como la antesala de nuevos recortes en octubre y diciembre.
En otras palabras: la reunión de septiembre no es solo sobre el presente, sino sobre si estamos entrando en una nueva fase de política monetaria expansiva.





