La nueva variante de la Covid-19, Omicron, ha caído como un jarrón de agua fría en los estados de ánimo de gobiernos, mercados e inversores. Y es cuando pensábamos que los contagios y las hospitalizaciones estaban más o menos controlados gracias a las vacunas, la cepa sudafricana ha hecho su aparición “estelar”.
Teniendo en cuenta que la nueva variante entraña, por el momento, ciertos riesgos de transmisibilidad, que parece alta, de inmunidad, que hace que la ciencia si pregunta qué protección nos ofrece las vacunas que ahora tenemos ante ella, y en relación la gravedad de la enfermedad, que parece que por el momento es leve, los entendidos de Bank of America (BofA) se atreven a señalar cuál es el escenario más probable podemos encontrarnos ante la llegada de esta nueva cepa.
El escenario más probable es de riesgo marginal
En el escenario que el banco ve más probable, Omicron se caracteriza por una alta transmisibilidad, pocos cambios en la gravedad y una modesta disminución de la eficacia de la vacuna, algo que auguran un “riesgo marginal de caída de nuestras proyecciones macro del caso base, ya que se utilizan restricciones blandas para contener los casos, mientras que el apetito político por las medidas duras sigue siendo bajo”.
Y añaden: “La respuesta endógena de los consumidores en este escenario debería ser limitada, ya que el riesgo percibido no se deteriora sustancialmente y el despliegue de las vacunas de refuerzo aumenta la protección”.
Una política monetaria cada vez más agresiva ante el probable escenario
Además, BofA considera que en este escenario, la respuesta en lo relativo a política monetaria podría ser limitada.
“Aunque un posible aumento de las infecciones por Covid podría debilitar la demanda, también tendría implicaciones negativas por el lado de la oferta (frenando la participación de la población activa y causando trastornos en el transporte). Esto podría mantener los riesgos de inflación elevados en un momento en el que los bancos centrales ya están presionados para responder al reciente repunte de la inflación”, comentan los entendidos, y añaden que, en consecuencia, “seguimos esperando una política monetaria cada vez más agresiva, lo que implica un margen para el aumento de los rendimientos reales de los bonos. Sin embargo, existe un riesgo residual de que las preocupaciones por el crecimiento superen a las preocupaciones por la inflación, lo que llevaría a un retraso en el endurecimiento de la Fed”.
¿Qué implicaciones tendría para los precios de los activos? Negativos en renta variable europea e infraponderación de los productos cíclicos frente a los defensivos
Las proyecciones macroeconómicas de BofA de base de ralentización del crecimiento, en respuesta a un desvanecimiento de los factores de apoyo cíclicos, y de aumento de los rendimientos reales de los bonos debido a unos bancos centrales cada vez más agresivos, “nos hacen ser negativos con respecto a la renta variable europea e infraponderar los productos cíclicos frente a los defensivos, siendo los bienes de equipo y los automóviles nuestras infraponderaciones cíclicas favoritas”.
“Las preocupaciones adicionales sobre el crecimiento resultantes de la propagación de la variante Omicron refuerzan esta postura, pero aumentan el riesgo en torno a nuestras recomendaciones sensibles a los tipos, sobreponderar bancos y seguros, infraponderar farmacéuticas, dada la posibilidad de que se retrase el endurecimiento de la Fed”, adjuntan desde la entidad.
Esther Bourgeois





