Vean esta interesante cita donde se reflejan varios cálculos estadísticos sobre los recientes movimientos del mercado muy interesantes:
En consonancia con nuestras advertencias sobre el aumento de los riesgos de fragilidad en otoño (por ejemplo, véase nuestro GEVI del 24 de agosto: Volatilidad premonitoria), la renta variable estadounidense ha sufrido importantes retrocesos en las últimas semanas, y la costa parece estar lejos de estar despejada.
Cerrando el peor mes del calendario desde el 20 de marzo, la racha del S&P 500 sin un retroceso del 5% terminó el pasado jueves (30 de septiembre) en 227 días. Se trata de la racha más larga desde el 18 de febrero y la cuarta más larga de los últimos 50 años . En consonancia con nuestra tesis de que la estabilidad engendra fragilidad, las otras dos rachas más largas desde la CFG culminaron en graves episodios de risk-off en agosto de 15 y febrero de 18.
El jueves pasado también se produjo la segunda venta diaria de 3 desviaciones estándar o más en tan solo 7 días de negociación, y solo es la 24ª vez desde 1928 que el S&P experimenta dos o más choques de 3 sigmas en 10 días de negociación. Mientras que en los últimos años las ventas de acciones han señalado una oportunidad para comprar con provecho la caída, la historia es menos favorable a la compra después de las crisis agrupadas. De hecho, sólo en 3 de los otros 23 episodios (y sólo en 1 en los últimos 50 años: el susto del misil nuclear de Corea del Norte de agosto de 17) el S&P superó el máximo del mes anterior en el mes siguiente a la segunda sacudida (Recuadro 8).
Aunque la magnitud de la reciente debilidad no entrará en los libros de historia, las estadísticas mencionadas anteriormente pueden tener importantes implicaciones para el sentimiento de un mercado basado en el impulso. La más importante puede ser la constatación de que la compra de la caída no ha sido rentable esta vez, lo que puede disminuir la confianza de los inversores para comprar la siguiente caída y ayudar a reanudar la subida del mercado.
Otro obstáculo clave para la confianza de los inversores en la renta variable estadounidense es el giro de la Reserva Federal hacia la reducción de su política monetaria a partir del mes que viene. Cualquier indicio de endurecimiento de la Fed es desalentador para un mercado tan dependiente del apoyo del banco central, pero la falta de visibilidad declarada por el FOMC sobre las perspectivas económicas (y que no ha hecho más que empeorar desde junio; gráfico 9) aumenta aún más los riesgos de un paso en falso.

A continuación hacen una reflexión sobre algo muy importante. Vean esta otra cita:
A pesar de toda la acción negativa de los precios, el futuro del VIX a un mes (octubre) cayó el día en que se rompió la racha del 5% (30 de septiembre, -1,19% de rendimiento del S&P). Esto destaca en relación con la reactividad superior a la media de la volatilidad en las cesiones a la que nos hemos acostumbrado en los últimos meses y plantea la cuestión de si el riesgo que se avecina puede ser un descenso prolongado (como en el 4T-18) en lugar de un colapso brusco (como en el Feb-18 o en la crisis de Covid).
Es decir según sus cálculos, ya que a continuación de esta cita hay varias páginas estudiando el asunto, lo normal es que si siguen las caídas, veamos más un movimiento estilo cuatro trimestre de 2018, de bajadas continuas y rebotes brutales, que una bajada en plan crash.
Me parece esta última observación muy importante. Ya hemos comentado en muchas ocasiones que no se veía estructura previa a crash, aunque nunca se sabe con estas cosas.
Si este escenario se cumple, viene un escenario con sesgo bajista de fondo y cuya forma de sobrevivir será moverse rápido entre caídas y rebotes. Ahora mismo la perspectiva de ganancias comprando y manteniendo parece nula. A fin de cuentas hay que tener clara una cosa. Este mercado subió muy por encima de la lógica por una única razón, por la lluvia de dinero que lanzaban los bancos centrales. Y esto se ha terminado, Con la crisis de precios energéticos que presionan sobre la inflación los bancos centrales están atados de pies y manos. Si tienen que escoger entre el crecimiento y la inflación, no duden que escogerán la inflación.
José Luis Cárpatos.





