En un momento en el que la inflación post-covid se impone en las economías, son muchos los inversores que miran hacia la inversión en metales preciosos, como el oro y la plata, para protegerse de ella.
Tanto es así que muchos expertos apuntan a que este 2022 es un buen año para oro. Desde la gestora francesa OFI Asset Management auguran que el rey de los mates se posicionará este próximo año por encima de los 2.000 dólares la onza. OFI AM gestiona el fondo OFI Financial Investments Precious Metals, que invierte en una cesta de metales preciosos -Oro, Plata, Platino y Paladio- a través de futuros que se negocian diariamente. El fondo se distribuye en el mercado español a través de Selinca AV.
“En el Oro, las presiones inflacionistas provocaron una fuerte corrección de los tipos reales, que permitió a este metal volver a avanzar. Pero la confirmación de Jerome Powell, al frente de la Reserva Federal de Estados Unidos, empujó a la baja los temores inflacionistas más que los tipos nominales, lo que provocó una fuerte recuperación de los tipos reales, lo que penalizó al metal amarillo”, comentan desde la gestora.

Fuente : OFI AM – Evolución de precio de los metales preciosos
Y añaden: “Tras las declaraciones de Powell sobre una posible aceleración de las restricciones monetarias, los tipos reales volvieron a subir, dando lugar a una nueva corrección. Esta corrección sigue siendo moderada para el Oro, ya que este endurecimiento está vinculado a un cambio de enfoque sobre el carácter transitorio de la inflación”.
Desde OFI AM resaltan también que si la economía prosiguiera su recuperación, las expectativas de inflación y su sostenibilidad en el tiempo, infraestimadas en la actualidad, deberían conducir a una mayor debilidad de los tipos de interés reales. “Los bancos centrales sólo podrán subir los tipos de interés nominales a un ritmo inferior al de la inflación (detrás de la curva), dado el enorme endeudamiento de las principales economías del mundo”, aclaran.
Y es que según su punto de vista, el mercado ya anticipa ampliamente las subidas de tipos por el crecimiento, y los riesgos son más bien una revisión a la baja para estas expectativas. Dada la debilidad del breakeven (equilibrio) de este metal en la actualidad, el mercado está subestimando el hecho de que la Fed está levantando gradualmente su reticencia a reconocer la naturaleza no transitoria de la inflación.
“Este escenario hace a OFI AM mantener un precio objetivo elevado para el oro en 2022, por encima de los 2.000 dólares por onza”, subrayan.
Los metales preciosos industriales, alcista pero a largo plazo
Desde la gestora francesa puntualizan por otro lado y en contraposición al oro, que los metales preciosos industriales, tales como el platino y el paladio, han sufrido mucho debido a la caída en el sector del automóvil que se ha visto registrada por la pandemia Covid-19.
“La subida de los precios de la electricidad ha provocado un fuerte aumento de los precios de los metales de alto consumo (zinc, aluminio, etc.) y por ello, estos metales ofrecen más oportunidades que el Platino y el Paladio. En particular, la estructura de precios a plazo de estos metales se encuentra actualmente en backwardation, lo que significa que proporcionan una rentabilidad al poseedor. Por tanto, existe un desinterés a corto plazo por el Platino y el Paladio, que no presentan ahora el mismo perfil de generación de rentabilidad”, explican.
Pero añaden que la caída en los mercados de riesgo vinculada a los temores sobre la nueva variante del Covid también les ha hecho daño a estos metales preciosos industriales. “Las declaraciones de Powell volvieron a presionar a los activos de riesgo, lo que provocó una nueva corrección de la renta variable y de los metales “industriales”. El Platino y el Paladio se vieron, de nuevo, muy afectados”, matizan los expertos de la gestora.
Por lo otro lado, la gestora considera que el Paladio está atravesando un fenómeno cíclico que no pone en duda sus perspectivas favorables a medio plazo. “Pero este metal volverá a ser deficitario este año, y todo indica que lo será en 2022 por undécimo año consecutivo. En cuanto el sector del automóvil vuelva a un ritmo de producción más normal, el atractivo de este metal debería resurgir, por lo que las observaciones muy positivas realizadas en junio por Johnson Matthey, el mayor productor de convertidores catalíticos, que vio nuevos máximos para este metal por encima de los 3.000 dólares la onza, deberían seguir siendo válidas”, comentan.
En lo que respecta al platino, OFI AM indica que este debería beneficiarse rápidamente del aumento de la demanda, que exige el desarrollo de la producción de hidrógeno verde. La producción y el consumo de este gas requieren mucho Platino. Según Bloomberg y New Energy Finance, las instalaciones de electrolizadores deberían multiplicarse por cuatro de aquí a 2022. “Es cierto que la base es pequeña, pero muestra que la tendencia está empezando. Según Anglo American Platinum, el mayor productor de este metal, la tecnología del hidrógeno podría representar ya el 10% de la demanda mundial en 2025, y casi el 40% en 2030. A esto se suma el hecho de que gran parte de la producción de Platino y Paladio procede de Sudáfrica. Además, un nuevo confinamiento en este país podría reducir considerablemente la producción de estos dos metales”, recalcan siendo optimistas sobre las perspectivas para los metales preciosos industriales a largo plazo.





